Hábito #7: Alimentarte e hidratarte bien

Nutrición simple para mantener nuestro cerebro en óptimas condiciones

¿Alimentarme e hidratarme para comenzar un negocio?

Suena extraño, pero no lo es. Estamos acostumbrados a escuchar que para comenzar con un negocio lo primero es hacer un plan que incluya un presupuesto de inversión, visión, nombre, logo, destrezas, mercado, liderazgo y materiales. La nutrición la damos por sentado, al igual que nuestras metas personales.

Hoy te presentamos una forma diferente de hacerlo: al revés. Te proponemos comenzar tu negocio como una jornada personal. A trabajarlo a partir de tus metas personales y la vida que deseas tener, de modo que el negocio creado esté ligado a tus pasiones y se convierta en el medio que te facilite alcanzar tus metas personales.

Bienestar personal como cimiento de mi negocio

Tendemos a asociar los hábitos alimenticios a objetivos personales como la salud, la pérdida de peso y el bienestar. En el contexto de Renuncia Feliz, los hábitos personales son los cimientos sobre los que comenzamos nuestro negocio.

La alimentación sana y la hidratación adecuada son fundamentales para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro estén energizados con un desempeño óptimo. Los necesitamos listos para generar ideas, identificar soluciones, crear sistemas e implementar los proyectos de nuestro negocio. Especialmente si vamos a comenzarlo mientras tenemos un empleo.

Nos enfocaremos en fomentar una alimentación saludable, que integre de forma balanceada los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, como proteínas,  fibra natural, carbohidratos y agua. Y a la par minimizar el consumo de azúcares, sodio, grasas saturadas y preservativos. No porque la alimentación saludable esté de moda y nos ayude a controlar nuestro peso, sino porque impacta el funcionamiento de nuestro cerebro y las actividades básicas como la digestión y el descanso.

¿Dieta o alimentación sana?

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Las dietas se ponen de moda. Y no todas son tan “balanceadas”.

Seguramente tienes un familiar o amistad que ha mencionado estar en una dieta o restricción alimenticia, ya sea por recomendación médica o por elección. Tal vez tú también has estado en alguna dieta o has escuchado de dietas famosas como Atkins, South Beach, Weight Watchers, Dukan, Mayo, Orsish o la Mediterránea. Quizás has intentado la “Dieta de la sopa”, la “Dieta del huevo” o la “Dieta de la Toronja”. La lista es interminable. Existen también sistemas de alimentación con ciertas restricciones, como la alimentación libre de lactosa, la vegetariana o la vegana.

No entraremos en el debate acerca de cuál dieta o sistema alimenticio elegir. Sin embargo, advertimos el riesgo que puede representar para tu salud el integrar sistemas o dietas sin la asesoría de un profesional de la nutrición y de la salud. Es muy importante que estés consciente de tu condición de salud con datos reales antes de tomar decisiones sobre tu alimentación. Un ejemplo muy simple: puedes ser intolerante a ingredientes como la lactosa, o alérgico a algún alimento y no saberlo. O puedes estar desarrollando condiciones como la hipoglucemia, diabetes, alta o baja presión, entre otras y no tener síntomas. Pídele a tu médico un examen general y si es posible, una prueba de alergias antes de comenzar cualquier sistema.

Recomendaciones simples para hidratarte a diario

pexels-photo-1320998Más de un 70% de nuestro cerebro, piel, órganos y sangre es agua. Por eso la hidratación es tan importante. La cantidad de agua que necesitamos a diario varía dependiendo de nuestra edad, peso, sexo, actividad física o condición de salud. No consumir la cantidad necesaria trae consigo complicaciones digestivas, dolores de cabeza y otros síntomas relacionados a la deshidratación. Pero tomarla en exceso también puede ser nocivo para la salud. A continuación, te compartimos algunos hábitos generales para una hidratación balanceada:

  1. Toma un vaso de agua tan pronto te levantes con el estómago vacío. Si es templada mejor y si le exprimes un limón, todavía mejor. A menudo dejo servido un vaso de agua en mi mesa de noche al acostarme para tomarlo al levantarme.
  2. Calcula la cantidad de agua que necesitas a diario: Divide tu peso (en libras) a la mitad. Esa cantidad en onzas es el estimado diario de agua que debes consumir. Por ejemplo, si pesas 100lbs., necesitas alrededor de 50oz de agua al día. Eso es equivalente a 3 botellitas de 16oz diarias. El agua que consumas mientras te ejercitas debe ser adicional a esta cantidad.
  3. Adquiere una jarra portátil de agua que lleves a todas partes. img_3930-1Calcula cuántas jarras debes tomar para cumplir con tu consumo diario, de modo que sepas cuantas veces debes rellenarla durante el día. En mi caso conseguí esta jarra verde de 38oz en una farmacia. Procuro tomar una (1) desde la mañana hasta  mediodía, y una (1) en la tarde. Con dos jarras al día cumplo con la cantidad diaria que necesita mi cuerpo.

Recomendaciones simples para una alimentación sana:

  1. Elige alimentos asados, al vapor o hervidos, en lugar de fritos. Esto aplica al cocinar en casa y al comprar comida.
  2. Aumenta tus alimentos no procesados. Es decir, alimentos en su estado natural. Por ejemplo: frutas, verduras y vegetales frescos (no envasados, congelados o enlatados). Todo alimento que al comprarlo haya atravesado un proceso que altere su estado natural, es procesado. Por ejemplo: panes, pastas, salsas, quesos, yogur, endulzantes, leches, chips, galletas, dulces, etc. En lo posible, crea tus propias salsas, panes, galletas, etc.
  3. Disminuye o elimina por completo las bebidas azucaradas como refrescos o jugos (aunque sean naturales). En su lugar, toma agua o consume la fruta directamente en lugar de su jugo.
  4. Monitorea el contenido de azúcares y carbohidratos en las etiquetas de todo lo que adquieras. Hazte consciente de cuanta azúcar y carbohidratos ya traen los alimentos. Procura adquirir aquellos alimentos con un (1) sólo dígito en azúcares y carbohidratos. Por ejemplo: elige el que tiene 6% de azúcar en lugar del que tiene 23%. Prefiere el de 8g de carbohidratos en lugar del que tiene 32g.
  5. Observa tu plato siempre. Sí, siempre. En cada comida procura que la porción de proteínas sea igual o mayor a la de carbohidratos. Y que al menos una (1) porción esté en su estado natural. Por ejemplo si desayunas cereal (carbohidrato) y huevos (proteína natural) no añadas pan (carbohidrato y procesado). Además, procura no añadir azúcares a lo que comas. Remplaza el jugo o refresco por agua en tus comidas. Si tomas café o té disminuye la cantidad de endulzante. Si lo eliminas, mejor para ti.
  6. Colorea tu plato: Color foodEn lo posible, procura tener varios colores en tu plato. Evita tener más de una (1) porción con el mismo color. Por ejemplo, si te sirves arroz blanco, no añadas otro alimento blanco como papas o pastas. Si comes una ensalada verde, combina con vegetales o frutas de colores como zanahoria, remolacha, fresas, tomates o nueces en lugar de todo verde. Un ejemplo (según tu preferencia alimenticia) es combinar arroz con granos, o vegetales con carnes, o verduras con pescados y vegetales. Te invito a leer más sobre los colores en los alimentos. Haz una búsqueda en google bajo el tema “colores alimentos“.
  7. Ojo con los postres: ¿A quién le amarga un dulce? No tienes que eliminarlo, pero tampoco los necesitas. Consume sólo la mitad de la porción y comparte o guarda el resto para otro día. O mejor, sustitúyelo por una fruta.

Ten presente que todos los excesos son una falta de balance. Procura evitar cualquier exceso alimentario con las porciones, restricciones, dietas o hábitos.

Escucha siempre a tu cuerpo

Aunque nos han enseñado a hacer tres comidas al día, cada cuerpo tiene necesidades diferentes. Hay personas que no toleran el desayuno hasta pasadas unas horas de levantarse. Otras que sin desayunar no pueden hacer nada. Presta atención a las señales de apetito y aliméntate según tu cuerpo te lo pida.

Lleva meriendas contigo altas en proteínas y bajas en azúcares. O divide una comida en dos porciones y cómela en horarios diferentes. Evita pasar períodos de más de 4 horas sin comer.

Cuéntame cuándo empiezas tu hábito de la alimentarte e hidratarte en tu proceso de comenzar tu negocio para una Renuncia Feliz. Sube fotos de tu jarra de agua y de tus platos coloridos y taguéalos con el hashtag #RenunciaFeliz.

Feliz domingo 🙂

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