Hábito #5: Meditar

Mantener enfoque, claridad mental y creatividad diariamente es uno de los mayores retos que encaran los empresarios y las personas que se proponen crear negocios.

Si tu plan es comenzar un negocio a la par de tu empleo, te felicito. Esta decisión presume un nivel de reto adicional, pues mantener la armonía entre tu empleo, las actividades del negocio y la vida personal puede parecer imposible; será muy fácil que te desenfoques y te bloquees.

Cuando esto pasa es común perdernos buscando el siguiente paso y abrumarnos en una especie de parálisis en la que podemos quedarnos semanas, meses o años. La mayoría terminará engavetando su proyecto de comenzar un negocio y dejándolo para un “mejor momento”.

En cambio, quienes dependemos de un negocio para generar ingresos, no podemos esperar un “mejor momento”. De modo que cuando nos abrumamos, tendemos a canalizar de otras formas que nos llevan a acumular stress. El stress a su vez impacta nuestro descanso, nuestra alimentación y limita nuestra capacidad para analizar las cosas y de tomar de decisiones.

Por esto la meditación es uno de los hábitos más comunes y necesarios entre los empresarios exitosos. Te invito a incorporar la meditación en tus hábitos diarios como parte de tu preparación para comenzar un negocio.  Y si ya tienes negocios, también te invito a incorporarla para elevar tu rendimiento y productividad.

Qué es la meditación

Si el trabajo de la mente es pensar, el trabajo de la meditación es darle un descanso a la mente.

Meditar es un ejercicio simple de atención al momento presente que permite a la mente bajar la intensidad de la continua producción de pensamientos. Es similar a parar en un oasis durante un maratón para hidratarnos o parecido a tomar una siesta en medio de un día largo para recargar baterías.

Nuestro cerebro está activo desde antes de que naciéramos y se mantiene activo durante toda la vida; incluso mientras dormimos. Nuestra mente siempre está buscando respuestas a las preguntas y soluciones a los problemas. Aunque estemos estamos en silencio nuestra mente no para.

Cuando meditamos, nuestra mente baja revoluciones y los pensamientos aterrizan. Esto nos facilita observar, organizar y escoger a cuáles pensamientos prestar atención y a cuáles dejar ir. Con el tiempo descubres que los pensamientos no son instrucciones y que quien escoge qué hacer siempre eres tú; no tu mente. Puedes llegar a escoger tus pensamientos igual que escoges una camisa en el armario.

La meditación también ayuda a regular funciones físicas como la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la respiración, la digestión. También disminuye los niveles de estrés ayudándonos a descansar mejor y con ello aumentar nuestro rendimiento. Comparto un estudio que contiene base científica sobre los beneficios de la meditación.

A menudo asociamos la meditación con la imagen de alguien sentado con las piernas cruzadas, los ojos cerrados, manos en alguna extraña forma o en una postura de yoga. También es común vincular la meditación con alguna práctica espiritual o religiosa, por lo que no es raro que algunas personas no se atrevan a explorar la meditación.

Aunque muchas filosofías y religiones adoptan la meditación como una práctica espiritual, esta no es una práctica religiosa, pues no requiere religarnos a ninguna creencia. Medita el ateo, medita el agnóstico; también medita el creyente y medita el religioso.

Cómo meditar

Un minuto al día es suficiente para empezar.

Luego puedes llevarlo a dos, cinco, diez, quince o el tiempo que quieras. Como en cualquier ejercicio, las primeras veces tal vez te resulte extraño y no sepas si lo estás haciendo bien. Lo importante es intentarlo y repetirlo.

Si vas a youtube y escribes “Meditación guiada” encontrarás videos que te ayudarán a comenzar; simplemente escuchas y sigues las instrucciones. A mí me funciona poner una canción o un playlist que dure el tiempo que quiero dedicar a meditar. Así me olvido del tiempo y cuando termine la música sabré que he terminado mi meditación.

Escoge un lugar para tu ejercicio de meditación. Puede ser tu cama, un asiento, un cojín en el piso y comienza tu ejercicio. Si nunca has meditado, puedes seguir estos pasos:

  1. Busca una postura cómoda en la que tu espalda y cabeza estén derechas. Puedes acostarte boca arriba o sentarte con la espalda y cabeza erguidas.
  2. Busca un punto fijo y descansa tu vista ahí. Puede ser en la pared, en el techo, en una cortina, lo que funcione para ti.
  3. Bota todo el aire, mantén tu boca cerrada y toma tres respiraciones profundas lentamente por la nariz.
  4. Inhala y cuenta 1, 2, 3. Exhala y cuenta1, 2, 3. Repite 5 veces.
  5. Presta atención al aire que entra y sale de tu nariz ¿Cómo se siente? ¿Es frío o tibio? ¿Entra y sale con o sin dificultad? ¿Percibes algún olor? ¿Cómo es?
  6. Lleva tu atención a tu piel. ¿Cómo se siente la tela de tu ropa sobre tu piel? ¿Es áspera o suave? ¿La temperatura es fría o cálida? ¿Cómo se siente tu piel con esta temperatura?
  7. Lleva tu atención a cada parte de tu cuerpo y experimenta cómo se siente. Empezando por la planta de los pies, luego los dedos, los tobillos, las piernas, rodillas y así hasta la coronilla de tu cabeza. Toma una pausa en cada área de tu cuerpo, lleva tu atención ahí, inhala y exhala suavemente y presta atención a cómo se siente esa parte. Pasa a la próxima parte y repite.
  8. Repite los pasos 5 al 8 hasta que se complete el tiempo de tu meditación.
  9. Al completarse el tiempo toma tres respiraciones profundas por la nariz. Mueve suavemente los dedos de tus manos y de tus pies. Retira tu vista de tu punto de concentración. Si tienes los ojos cerrados, los puedes abrir. Has completado tu ejercicio de meditación.

Si en medio de tu meditación te llegan pensamientos, está bien; no los resistas. Simplemente salúdalos y déjalos pasar como si fueran un comercial en el cine. Otras formas simples de meditar durante el día pueden ser mientras realizas actividades cotidianas como bañarte, lavarte las manos, fregar los platos o limpiar; incluso mientras esperas que se mueva el tráfico, la fila del colmado o mientras haces un ejercicio físico como correr bicicleta o caminar. Simplemente haz los pasos 3 al 7 y verás qué bien se siente aprovechar ese tiempo para calmar la mente.

Te invito a empezar hoy mismo, cuando te bañes o antes de acostarte. También prueba mañana temprano antes de empezar tu rutina mañanera.

Cuéntame cómo te ha ido integrando este hábito. Déjame un mensaje en los comentarios abajo.

Felíz domingo 😊

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4 comentarios en “Hábito #5: Meditar”

  1. Me encanto el articulo, hace un tiempo comencé hacerlo con meditaciones guiadas, el beneficio ha sido maravilloso. Aprendí otros tips con el articulo que desconocía y que me van a ser de mucha utilidad. Gracias!!!!

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